Notas informativas

Análisis del Informe sobre Víctimas de Incendios en España en 2024: cifras y tendencias clave para el sector de la PCI

El pasado 28 de noviembre se presentó la decimocuarta edición del Estudio de Víctimas de Incendios en España 2024, elaborado por Fundación MAPFRE y APTB, en colaboración con servicios de bomberos, institutos de medicina forense y entidades del sector. El informe recoge que en 2024 se registraron 234 fallecidos por incendios y explosiones, de los cuales 172 ocurrieron en viviendas, lo que convierte este año en la tercera cifra más alta desde 2010. Aunque se trata de un descenso leve respecto a 2023, los datos reflejan que la protección contra incendios sigue siendo un desafío fundamental para la seguridad en el entorno doméstico y residencial.

Entre las conclusiones más destacadas, el estudio pone de manifiesto que las personas mayores y quienes viven solos siguen siendo los grupos más vulnerables. Además, la intoxicación por humo y gases continúa siendo la principal causa de fallecimiento en los siniestros, mientras que los incendios relacionados con aparatos eléctricos y sistemas de carga de baterías se mantienen como uno de los riesgos emergentes más relevantes.

Para las empresas del sector de la Protección Contra Incendios (PCI), estos datos refuerzan la importancia de orientar su actividad hacia medidas de prevención efectivas y sistemas de alerta temprana. La instalación de detectores de humo, tanto en nuevas construcciones como en viviendas existentes, continúa siendo la medida más eficaz para reducir la mortalidad en hogares, y su integración con sistemas de alarma y rociadores automáticos representa una línea de actuación prioritaria.

El informe también subraya la relevancia de la formación y concienciación, tanto para usuarios finales como para profesionales del sector, y de la adaptación de los servicios y equipos a los nuevos riesgos derivados de la electrificación, la carga de baterías y la transición energética. La reciente modificación del Código Técnico de la Edificación (CTE), que incluye detectores de humo en todas las viviendas nuevas, es un avance positivo, aunque la prevención debe extenderse al parque de viviendas existente para aumentar su efectividad.

Para los asociados de Tecnifuego, el estudio ofrece información actualizada y relevante que puede guiar la planificación de servicios, la evaluación de riesgos y la implementación de soluciones integrales de PCI. En un contexto en el que los riesgos domésticos y residenciales se mantienen elevados, disponer de datos fiables y herramientas de prevención constituye un recurso fundamental para las empresas del sector y, en última instancia, para la seguridad de la ciudadanía.

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